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La gente quiere saber

Ya hemos visto, página tras página, que este blog vio la luz gracias al impulso de mis pacientes,  que contactaron conmigo , así como de mis amigos, ya fueran médicos o no. Ellos me animaron a comunicar mi concepción del adelgazamiento, que necesariamente conduce a instaurar un régimen. Sin embargo, durante mi primera entrevista con mi editor, éste quiso saber qué novedad podía aportar yo al ámbito del adelgazamiento algo como por ejemplo el sistema venus. Mi sinopsis había interesado a mi interlocutor, al que seduje con mi denuncia de los numerosos métodos a la vez ineficaces y deshonestos, pero estaba un poco decepcionado por mi proposición propiamente dicha, que no le parecía de una gran originalidad. Al salir de la cita, primero me dije que estaba claro que los medios de comunicación, la presión y el martilleo habituales funcionaban a fondo. Él también esperaba algo mágico y revolucionario.
 



Y luego, después de la entrevista, me asaltó una duda del sistema venus de comer para perder. ¿Tal vez su reacción se debía al gran contraste entre la violencia de mi discurso sobre el adelgazamiento y sus condiciones actuales y la moderada propuesta que quería presentar? Sin embargo, me parecía coherente compensar el lado negativo de la cuestión matizándolo y añadiendo una nota de esperanza, sin duda alguna con el sistema venus. Él mismo, de hecho, también evolucionó porque comprendió que el discurso dominante había deformado su percepción de las cosas. Como la mayoría de la gente, comprendía que algunas dietas o métodos podían ser peligrosos y le parecía normal denunciarlos, pero al mismo tiempo soñaba que fuera posible adelgazar de manera rápida y espectacular sin demasiados esfuerzos... incluso sin ningún esfuerzo.
 
Todo eso porque el sistema actual corrompe la capacidad de adelgazar de los individuos. Los dictados de la belleza, la evolución de la alimentación, las condiciones psíquicas en las que hacemos un régimen, los médicos, la industria farmacéutica intervienen y han dado lugar a sistemas que parasitan el adelgazamiento de comer para perder. A fuerza de querer lo espectacular y lo excepcional, hemos acabado cayendo en la charlatanería y en lo incomprensible.
 
Pero las cosas espectaculares e incomprensibles son inadmisibles y, sí, es posible adelgazar. Porque las personas que pierden unos kilos y mantienen su peso siguen, de hecho, métodos simples y con sentido común usando el sistema venus. Además, no soy el único que los prescribe: hay muchos médicos, serios y honestos, que dedican un tiempo a hablar con sus pacientes y a averiguar las razones por las que han engordado. Por lo tanto, antes de dar la «receta», yo también voy a hacer lo que debe hacerse en cada consulta: explicar.
 
En primer lugar, acuérdense de que son los actores, los fabricantes de este régimen. Antes de empezarlo, deben haber pensado en las razones por las que quieren modificar su silueta y reconocer las presiones exteriores a las que se ven sometidos.
 
Después, empiecen este régimen a su ritmo sin culpabilidad ni frustración a la hpora de comer para perder . Llega como un acontecimiento positivo a sus vidas, en la medida en que han elegido adelgazar y el régimen, en sí mismo, no es demasiado difícil. De no ser así, es inútil intentarlo: no es un buen momento para empezarlo. No olviden nunca que cada régimen obliga a modificar los hábitos alimentarios anteriores. Tampoco se desanimen: tienen todo el tiempo del mundo, lo único importante es el resultado. Lo que buscan no es una pérdida aritmética de peso en una báscula, sino una modificación estética.
 
Por último, no olviden nunca las razones que frenan un régimen. Esperamos no pasar hambre. No queremos sentirnos culpables si picamos entre horas o si nos saltamos la dieta. No queremos sucumbir a nuestras tentaciones. Tememos sentirnos cansados. Y sobre todo esperamos resultados rápidos. Aprendan a tener paciencia consigo mismos y destierren de su mente todo lo negativo.